"-No sé cuando me enamoré de ti, ni cuanto, porque no hay metros cúbicos ni litros para medir todo eso, pero sí sé por qué, porque cuando andas con catarro hueles a visvaporú, y porque tienes un hueco aquí, entre el hombro y el pecho y cuando pongo la cabeza, me siento en casa, y porque todas las fotos que tengo tuyas sales siempre sonriendo, en todas.
Y tú ¿por qué te enamoraste de mí?
-Yo no escogí enamorarme de ti. Pero la primera vez que te besé, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo y fue increíble, y la hora exacta de ese beso eran las 12:10 y quité la pila del reloj, para que se quedase la hora detenida para siempre, parada. El minuto exacto en el que me besaste esta metido en un reloj para siempre y ya nunca sé que hora es, pero me da igual, y desde entonces miro constantemente el reloj…
-Sabes lo que me gustaría, estar tumbado contigo sobre la hierba mirando la luna esa naranja que hay algunas noches de verano y que empezara a nevar y sentir los copos en la cara y tu mano rozando la mía."
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