Él disfrazado de príncipe. Ella de princesa. Él, acariciándole la mejilla, suspira sobre sus labios. La protege de una manera diferente, la recauda en sus brazos, alejándola de todo mal. Ella se siente poderosa, capaz de dominar todo aquello que alguna vez le dio miedo, capaz de amar sin desenfreno. Él la tumba en la cama, besándola como si el fin del mundo llegara a los pocos días.
-No te entiendo.- Los susurros de ella revoloteaban por la habitación.
-¿Por qué?
-Paso de ser tu mayor enemiga, a que me digas que me amas.
-¿Por qué?
-Paso de ser tu mayor enemiga, a que me digas que me amas.
La chica se levanta, tirando al chico al suelo. Los pasos, con tacones de poca altura, rebotan en el parqué, haciendo pequeños arañazos en él. El chico, justo cuando ella va a caminar a la salida y está a punto de decirle todo lo que le parece la palabra locura; la acoge en sus brazos y la besa, no le importa nada. Él disfrazado de príncipe. Ella de princesa.
MIS COMPLICACIONES FAVORITAS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario