PRIMERA PARTE 3-DICIEMBRE-2010
Ella piensa en él, cogiendo su máscara del disfraz, pensando que esos ojos huecos son sus intensos ojos marrones, y que esa mancha de café que tiene, es ese lunar tan bonito que tiene en la mejilla derecha. Y que esos labios a penas marcados, son los labios de él. Ella, sobresaltada por unos golpes en la ventana, suelta la máscara y mira hacia atrás. Los susurros de él entran por la ventana y se acercan a ella.
-¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres? -Exclama ella.
-Quiero un beso.
-Quiero un beso.
Él se acerca ella, con una sonrisa, desesperado la besa, besa sus labios con el frenesí y el amor que cada uno guarda en su interior.
-Pero... ¡estás loco! Madre mía, ¡estás loco!
-Loco por ti, mi amor. -Dice y le planta otro beso.
-No, no, no, no... No puedes besarme. -Lo empuja hacia la ventana.- Tú quieres aprovecharte de mí. Tú quieres...
-Loco por ti, mi amor. -Dice y le planta otro beso.
-No, no, no, no... No puedes besarme. -Lo empuja hacia la ventana.- Tú quieres aprovecharte de mí. Tú quieres...
Él se acerca a ella y la calla con un beso, ella esta vez se deja más pero se separa rápida, dueña de su orgullo y valentía. Pero no podrá contra el amor.
-¡No me gusta que me callen con un beso! -Dice cruzándose de brazos.
-Perdona, ¡te encanta! que te callen con un beso. -Sonríe el chico.
-Hay... pero que... -Dice tierna.- Digo... -Su torno se volvió serio.- Venga, vete que te van a descubrir.
-Oh... -La chica no entiende el por qué de su tono dulce.- No quieres que me descubran.- Pero que dulce que eres. -Le agarra la cara e intenta besarla.
-Eh... boh... no... yo no dije... -Se queda callada y lo mira. Él se ríe.- Vete anda.
-Me voy con una condición. -Ella suspira.- Espera mi mensaje para que quedemos.
-No, no, no, no. -Él hace una mueca.
-¿Qué tienes ahí? -Le señala la comisura de sus labios.
-¿Yo? ¿Qué tengo? -Y, él aprovechando que está distraída la besa.
-¡Já! Adiós. Te amo. -Él sale corriendo a la ventana.
-¿A qué hora me lo vas a enviar?
-Perdona, ¡te encanta! que te callen con un beso. -Sonríe el chico.
-Hay... pero que... -Dice tierna.- Digo... -Su torno se volvió serio.- Venga, vete que te van a descubrir.
-Oh... -La chica no entiende el por qué de su tono dulce.- No quieres que me descubran.- Pero que dulce que eres. -Le agarra la cara e intenta besarla.
-Eh... boh... no... yo no dije... -Se queda callada y lo mira. Él se ríe.- Vete anda.
-Me voy con una condición. -Ella suspira.- Espera mi mensaje para que quedemos.
-No, no, no, no. -Él hace una mueca.
-¿Qué tienes ahí? -Le señala la comisura de sus labios.
-¿Yo? ¿Qué tengo? -Y, él aprovechando que está distraída la besa.
-¡Já! Adiós. Te amo. -Él sale corriendo a la ventana.
-¿A qué hora me lo vas a enviar?
Él se da la vuelta, la mira con ternura y vuelve a su lado a besarla. La ama tanto que ni él se da cuenta que dará todo por ella.
-Tú sólo espéralo.
SEGUNDA PARTE 4-DICIEMBRE-2010
La chica se despierta de sus sueños, algo extraños con aquel chico que le ha venido a visitar días atrás. Mira su mesilla, allí su despertador no está. Un libro descansa sobre ella. ¿Magia? Sí. Porque... el amor es una especie de magia, ¿verdad? "Romeo y Julieta" lee la chica acariciando el libro. Abre la primera página, donde hay una inscripción: "Ya es hora de que Romeo y Julieta deje de ser una tragedia". La chica mira a todos lados y luego abre el libro, pasa las páginas de atrás adelante, rápido, como una película de diferentes imágenes. Pero en todas las páginas falta un trozo en su interior. Allí, un cuadrado perfecto, en todas las páginas, haciendo un túnel que lleva a un aparato del cual la chica no tiene ni idea. Lo coge y habla sobre él.
-¿Hola?
-Hola.
-Eres tú.
-Te dije que te mandaría un mensaje.
-¿Por qué? ¿Por qué haces esto?
-Porque lo que siento por ti me saca todos los miedos y la cordura.
-¿Y qué sientes por mí?
-Lo mismo que tú. -El chico suspira en el callejón helado.- Amor.
-No puede ser amor.
-Es, y es un amor muy real.
-¿Cuándo sabes que un amor es real?
-Simplemente lo sabes. -El chico sonríe a pesar de que ella no pudiera ver esa sonrisa.- Ahora dime, cuando nos besamos, ¿qué sientes?
-Siento que mi corazón late a mil por hora y que mi sangre se enloquece. -La chica suspira.- ¿Cómo se frena esta locura?
-No se puede frenar, simplemente dejas que ocurra.
-Hay que terminar con esta locura.
-No se puede porque el amor es revolución.
-Vosotros hicisteis todos esto, ¿no? -La chica, sin que el chico se de cuenta, sonríe.- ¿Esto es la revolución para vosotros? ¿Por qué?
-Por amor. Significa que todo vuelva a ser como debe ser.
-¿Y cómo debe ser todo?
-Por empezar, tú y yo juntos.
-Me estás volviendo loca. ¿Qué quieres?
-Verte. Ora vez. Si quieres, claro. ¿Quieres?
-Sí.
-¿Hola?
-Hola.
-Eres tú.
-Te dije que te mandaría un mensaje.
-¿Por qué? ¿Por qué haces esto?
-Porque lo que siento por ti me saca todos los miedos y la cordura.
-¿Y qué sientes por mí?
-Lo mismo que tú. -El chico suspira en el callejón helado.- Amor.
-No puede ser amor.
-Es, y es un amor muy real.
-¿Cuándo sabes que un amor es real?
-Simplemente lo sabes. -El chico sonríe a pesar de que ella no pudiera ver esa sonrisa.- Ahora dime, cuando nos besamos, ¿qué sientes?
-Siento que mi corazón late a mil por hora y que mi sangre se enloquece. -La chica suspira.- ¿Cómo se frena esta locura?
-No se puede frenar, simplemente dejas que ocurra.
-Hay que terminar con esta locura.
-No se puede porque el amor es revolución.
-Vosotros hicisteis todos esto, ¿no? -La chica, sin que el chico se de cuenta, sonríe.- ¿Esto es la revolución para vosotros? ¿Por qué?
-Por amor. Significa que todo vuelva a ser como debe ser.
-¿Y cómo debe ser todo?
-Por empezar, tú y yo juntos.
-Me estás volviendo loca. ¿Qué quieres?
-Verte. Ora vez. Si quieres, claro. ¿Quieres?
-Sí.
La revolución como el amor, pone tu vida patas arriba, te cambia, te hace vibrar.
-¿Tú serías esa vida que viene a sacarme de mi burbuja?
-No sé, eso dímelo tú. Por algo sigues hablando conmigo, ¿o no?
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