A palabras necias, oídos sordos.

A palabras necias, oídos sordos.

Mis Complicaciones Favoritas

A world so hateful some would rather die than be who they are

28.4.11

Perdida.

Arrugué la manta hasta romper a llorar. Mis labios temblaban y eran humedecidos por las lágrimas que caían por mis ojos. Suspiré fuertemente mirando por la ventana. Las gotas de agua resbalaban por el cristal, las seguía con la mirada en cuanto localizaba a una en concreto. Una luz cegadora entró por mi habitación y me asusté. ¿Estaba tronando? Me levanté de la cama y apoyé mis manos en la mesa. Su tacto era frío y cerré los ojos. Una lágrima rodó por la mejilla derecha, despacio. Miré al espejo que estaba en mi armario y negué con la cabeza. Me puse de lado y miré mi barriga. Había engordado. Mi corazón se encogió y comencé a llorar más y más. La puerta de mi casa sonó y me asomé a ver quién era. La sonrisa de mi mejor amiga me deslumbró. Su pelo estaba mojado y venía prácticamente de negro. Sus labios rojos pasión y sus ojos totalmente pintados, dándole un toque fino. Sus guantes de terciopelo me dieron envidia y el paraguas negro jugaba a sacudirse en mi alfombra. Abrí la puerta y ella levantó la mirada con una sonrisa pícara pero se esfumó en cuanto hice un intento de sonrisa y se convirtió en una mueca. Entró rápidamente y dejó el paraguas en el paragüero. Sacó sus guantes y su abrigo negro. La boina fue a parar al perchero y, entonces, me miró preocupada. Se acercó a mí y su abrazo me dio todo el amor que necesitada. Susurraba palabras en mi oído para tranquilizarme y acariciaba mi espalda haciendo movimientos al son del reloj que marcaba las doce de la noche. ¿Sólo a ella se le ocurría venir a estas horas?


13-Abril-2011


MCF

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